Este artículo comparte reflexiones y experiencias personales. No es un consejo de salud.

En este artículo
  1. El primer signo suele ser el ciclo
  2. Los signos que no tienen nada que ver con la menstruación
  3. Lo que cuentan las mujeres
  4. Anota antes de ir a la consulta
  5. ¿Es de verdad perimenopausia? Qué más puede ser
  6. Lo que ayuda en el día a día
  7. Cuándo conviene hablar con una profesional de la salud
  8. Referencias
  9. Preguntas frecuentes

Te despiertas a las tres de la madrugada sin motivo. La regla llegó dos días antes, o después, o se saltó un mes. Una irritación que no parece tuya aparece por cosas pequeñas. Y nadie, ni tu propia cabeza, une una cosa con la otra. Para muchas mujeres, así empieza la perimenopausia: no con un aviso, sino con una suma de pequeños cambios que parecen no tener relación.

Esta guía reúne los signos más comunes del comienzo de la transición, qué otras causas puede haber y cuándo conviene pedir una consulta. No es un diagnóstico, sino un mapa para que llegues mejor preparada a la conversación con tu médica.

El primer signo suele ser el ciclo

En la perimenopausia los ovarios siguen funcionando, pero de forma irregular: la producción de estrógeno y de progesterona sube y baja, sin seguir una línea recta. El resultado más visible está en la menstruación. Un criterio que usan los especialistas para reconocer el inicio de la transición es una diferencia persistente de 7 días o más entre la duración de ciclos seguidos. Es decir, el ciclo que era de 28 días pasa a variar entre 24 y 35, por ejemplo.

En la práctica se nota de varias formas:

  • ciclos más cortos, con la regla llegando antes de lo que esperas;
  • ciclos más largos, o meses en los que simplemente no viene;
  • un flujo distinto del habitual, más abundante o más ligero;
  • un síndrome premenstrual más fuerte, con pechos sensibles e hinchazón.

Los intervalos largos, de 60 días o más sin menstruar, suelen indicar una fase más avanzada de la transición.

Los signos que no tienen nada que ver con la menstruación

Aquí es donde muchas mujeres se pierden. Parte de los síntomas aparece antes de que el ciclo cambie de forma evidente, y casi nunca se relaciona con las hormonas. Los más citados por fuentes como el servicio de salud del Reino Unido (NHS) son:

  • peor sueño: dificultad para dormirse o despertarse de madrugada y no volver a dormir;
  • sofocos y sudores nocturnos, a veces leves, solo un calor repentino en la cara y el pecho;
  • cambios de humor: irritabilidad, ansiedad, llanto fácil, sensación de estar "al límite";
  • niebla mental: olvidar palabras, perder el hilo de la conversación, dificultad para concentrarse;
  • cansancio que no se pasa con una buena noche de sueño;
  • dolores en las articulaciones y los músculos, sin un esfuerzo que lo explique;
  • corazón acelerado (palpitaciones) y dolores de cabeza más frecuentes;
  • sequedad vaginal y menos deseo sexual;
  • infecciones urinarias que vuelven con más frecuencia.

Nadie siente todo esto, y la intensidad varía mucho. Lo que suele llamar la atención es el conjunto: varios signos pequeños que aparecen más o menos en la misma época.

Mito

"Si todavía menstrúo todos los meses, no puede ser perimenopausia."

En la práctica

Sí puede. Muchos síntomas aparecen cuando la regla todavía viene, y por eso tantas mujeres tardan en entender lo que está pasando.

Lo que cuentan las mujeres

Experiencias personales, compartidas para que te sientas menos sola. No son consejos de salud.

Mi ciclo menstrual se ha vuelto irregular. Mi cuerpo se calienta de alguna manera. Sudo mucho. Luego la piel se me seca un poco... Me siento muy cansada. Mi energía ha disminuido mucho en comparación con los últimos años.
Mujer, 48 añosRefaei et al., BMC Women's Health, 2022 (CC BY 4.0). Traducción nuestra.
Siento cambios en mi cuerpo que son nuevos para mí. Por ejemplo, ahora siento calor y mucho cansancio. [...] No sé si es por la menstruación o por el envejecimiento.
Mujer, 51 añosRefaei et al., BMC Women's Health, 2022 (CC BY 4.0). Traducción nuestra.
No puedo dormir cómodamente por la noche. Cuando me despierto por la mañana, me siento cansada y disgustada.
Mujer, 45 añosRefaei et al., BMC Women's Health, 2022 (CC BY 4.0). Traducción nuestra.
Me doy esperanza a mí misma de que esto es pasajero, que va a terminar y que volveré a sentirme bien.
Mujer, 47 añosRefaei et al., BMC Women's Health, 2022 (CC BY 4.0). Traducción nuestra.
Mujer con gafas escribiendo en un cuaderno sobre la mesa de la cocina, con una taza al lado
Foto: Los Muertos Crew / Pexels

Anota antes de ir a la consulta

Si sospechas que está empezando la transición, la herramienta más útil es sencilla y no cuesta nada: un cuaderno. Durante dos o tres meses, anota:

  • las fechas en que empezó y terminó la regla, y si el flujo fue ligero, medio o abundante;
  • cómo fue la noche (a qué hora te despertaste, si sentiste calor);
  • tu ánimo y tu energía del día, del 1 al 5;
  • cualquier cosa que te haya llamado la atención: dolor de cabeza, corazón acelerado, olvidos.
Consejo práctico

Lleva tus anotaciones a la consulta. Una médica puede ver un patrón en dos meses de registro mucho más rápido que a partir de recuerdos.

¿Es de verdad perimenopausia? Qué más puede ser

No todo lo que ocurre después de los 40 es perimenopausia. El cansancio, el mal sueño, el ánimo inestable y el corazón acelerado también pueden tener otras causas, como problemas de tiroides, anemia, estrés prolongado, depresión o ansiedad. Y la perimenopausia puede convivir con cualquiera de ellas.

Por eso, la idea no es autodiagnosticarse, sino llegar a la consulta con el cuadro completo y dejar que la médica separe lo que corresponde a cada cosa. Según las guías del NICE, en mujeres de más de 45 años con síntomas típicos el diagnóstico se hace por la historia y no necesita análisis de sangre. Entre los 40 y los 45, o si hay dudas, puede pedir pruebas.

Ponerle nombre a lo que sientes ya alivia: no es exageración, no es falta de fuerza de voluntad, y no estás sola.

Lo que ayuda en el día a día

Nada de esto trata la perimenopausia, y cada cuerpo responde de forma distinta. Pero hay hábitos que suelen hacer esta etapa más llevadera y que el NHS recomienda como punto de partida:

  • mover el cuerpo casi todos los días, con lo que te gusta y puedes mantener;
  • cuidar el dormitorio: más fresco, con ropa de cama en capas que se pueda quitar;
  • fijarte en los desencadenantes del calor, como el alcohol, la cafeína, la comida muy picante y los ambientes cargados;
  • mantener un horario regular para dormir, sin pantallas en la última hora del día;
  • hablar de ello con alguien de confianza. Decirlo en voz alta quita el peso de "me estoy volviendo loca".

Sobre suplementos, "tés milagrosos" y tratamientos hormonales: no entran en esta guía a propósito. Son decisiones para tomar con una médica que conozca tu historial.

Cuándo conviene hablar con una profesional de la salud

Atención

Busca atención sin esperar si tienes un sangrado muy abundante o con coágulos grandes, sangrado entre menstruaciones o después de las relaciones, o cualquier sangrado tras 12 meses sin menstruar. Estos signos siempre deben investigarse.

También conviene pedir cita si:

  • los síntomas empezaron antes de los 40 años;
  • el sueño, el ánimo o el trabajo se están viendo afectados;
  • sientes un desánimo profundo o pensamientos de desesperanza. En ese caso, habla hoy con alguien. En España puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida, gratuita y disponible las 24 horas.

Algunas preguntas que pueden ayudar: "¿Mis síntomas pueden ser de la perimenopausia?", "¿Qué otras causas conviene descartar?", "¿Qué opciones hay para mi caso, con y sin hormonas?"

Referencias

  1. NHS. Menopause: symptoms. nhs.uk
  2. NICE. Menopause: identification and management (NG23), 2015. nice.org.uk
  3. Harlow SD et al. Executive summary of the Stages of Reproductive Aging Workshop + 10 (STRAW+10). Menopause. 2012;19(4):387–395.
  4. Avis NE et al. Duration of menopausal vasomotor symptoms over the menopause transition. JAMA Internal Medicine. 2015;175(4):531–539.
  5. World Health Organization. Menopause (fact sheet), 2024. who.int
  6. Refaei M et al. Women's experiences in the transition to menopause: a qualitative research. BMC Women's Health. 2022;22:53. doi.org/10.1186/s12905-022-01633-0 (CC BY 4.0)

Preguntas frecuentes

¿A qué edad suele empezar la perimenopausia?

En la mayoría de las mujeres, en la década de los 40. Algunas notan los primeros cambios a finales de los 30. Si los síntomas aparecen antes de los 40, conviene pedir una evaluación médica, porque puede haber otra explicación.

¿Existe un análisis de sangre que confirme la perimenopausia?

Pasados los 45 años, las guías del NICE (Reino Unido) indican que el diagnóstico se haga por los síntomas, sin análisis. Las hormonas oscilan de un día para otro en esta etapa, y un resultado aislado puede confundir. Entre los 40 y los 45, la médica puede valorar pruebas caso por caso.

¿Cuánto dura la perimenopausia?

Varía mucho de una mujer a otra. Algunas la atraviesan en pocos años, otras tardan más. En un gran estudio estadounidense (SWAN), los sofocos duraron una mediana de unos 7 años, contando antes y después de la última menstruación.

¿Puedo quedar embarazada en la perimenopausia?

Sí. La fertilidad baja, pero no desaparece mientras siga habiendo ovulación, aunque sea irregular. Habla con tu médica sobre hasta cuándo mantener un método anticonceptivo.

¿Se pueden confundir la ansiedad o el estrés con la perimenopausia?

Sí, y también ocurre al revés. Los síntomas se mezclan: mal sueño, corazón acelerado, irritabilidad. Por eso conviene contarle a la médica el cuadro completo, en lugar de intentar adivinar sola.

Más relevante: a los 40